domingo, 11 de octubre de 2009

“Los saberes de mis estudiantes”


Antes de iniciar quiero agradecer al Grupo 116 de la Carrera de Profesional Técnico Bachiller en Metalmécanica para su participación en la realización de este trabajo.
La mayoría de los alumnos comentaron que básicamente utilizan el internet para buscar temas solicitados por sus profesores en Google, una vez encontrado el tema lo copian a su cuaderno, algunos lo imprimen para posteriormente sacar su resumen. Internet es un recurso que les permite bajar música a su celular, buscar imágenes de caricaturas para utilizarlas en sus correos, algunos aprovechan para ver los cortos de las películas que aún no salen en el cine o simplemente para chatear, algunos han tenido la oportunidad de conocer nuevos amigos por este medio.
Aquellos que no cuentan con internet en casa, se van a un café internet y lo alquilan en promedio seis horas a la semana; sin embargo aquellos que tienen el servicio pueden pasar hasta cinco horas diarias. Si le gusta buscar puede encontrar resúmenes de algunas tareas, dicen algunos. Lo interesante es que de un grupo de 40 alumnos solamente 3 personas afirmaron no han utilizado el internet y que prefieren buscar en libros porque es más fácil para ellos.
Conocer y manejar esta tecnología puede facilitar nuestra interacción con los jóvenes. Crear páginas como los blogs donde ellos puedan dar su punto de vista respecto a un tema, beneficiaría sobre todo a jóvenes tímidos y poco participativos; una wiki por ejemplo conducirá al alumno a consultar información previamente revisada por nosotros. El aprendizaje sería recíproco, ya que por una parte el alumno revisaría un tema varias veces y aportaría sugerencias e ideas propias que le ayudarían a ser más seguro y a enriquecer sus propios conocimientos, mientras que al docente le permitiría estar en contacto con sus estudiantes fuera del aula y al mismo tiempo aprender más de ellos.
Saludos.

Mi aventura de ser docente


Hola!, Durante 10 años me he dedicado a la docencia, y a pesar de este tiempo mis necesidades de mejorar la práctica van en aumento; porque cada semestre es diferente a pesar de que sea la misma materia los grupos cambian y sus requerimientos de aprendizaje también.
En mi trayecto dentro del CONALEP he recibido diversos cursos de capacitación, pero hasta ahora tengo la oportunidad de tomar una especialidad en el área con apoyo de una Institución como es la UPN.
Disfruto la docencia, pienso que es la mejor manera de enseñar a otros lo que aprendemos; mi inquietud es cómo hacerlo de una manera más sencilla para que mis alumnos asimilen los conocimientos y no sea solo para pasar un examen sino que aprendan a utilizarlo en su vida cotidiana.

Mi confrontación con la docencia


Mi padre fue conserje de una escuela primaria por lo que desde los 11 años tuve contacto con profesores. Mi generación de Secundaria fue la última en ingresar a la Escuela Normal para ser Profesor de Primaria en tan solo 3 años, sin embargo, al obervar los conflictos que tenían los profesores con los padres de familia, mis padres no querían que fuera maestra por lo que ingresé al C.C.H. y cursé una carrera universitaria.
Estando en la Universidad ingresé al Instituto Nacional de Educación para Adultos (INEA) como voluntaria, para alfabetizar los fines de semana, posteriormente me asignaron grupos de secundaria para impartir asesorías de biología e historia. La mayoría de los estudiantes eran empleadas domésticas y trabajadores eventuales que a pesar de su limitado tiempo buscaban la oportunidad de aprender.
Lo que me impactó fue el hecho de que un señor de edad avanzada quisiera concluir su primaria, decía que en su juventud no había tenido el apoyo para hacerlo, que en su lugar de origen únicamente se impartía hasta el tercer grado y que deseaba aprender a leer y escribir bien. Dije que me impactó porque logró cumplir su anhelo antes de morir; su cetificado de primaria fue recibido post morten por su nieto quien leyó unas palabras de agradecimiento escritas de su puño “a todos aquellos maestros que han contribuido para que alcanzara mi sueño, gracias”. A pesar del tiempo no las olvido, y me siento trizte al recordar aquellos momentos.
No obstante, me dispuse a trabajar en la SEP en el área administrativa. Esto me permitió pagar mis estudios de Inglés. Tres años después me cambie a la SEDESOL y tuve nuevamente la oportunidad de dar clases aunque por un periodo muy corto.
Fue hasta 1998, cuando regresé a las aulas. En ese entonces me animé a buscar trabajo en el CONALEP para dar clases, y a pesar de lo dificil que pueden ser algunos alumnos o grupos nunca he pensado dejarlo.
Durante estos años he conocido a muchos jóvenes, algunos de ellos ya son profesionistas, otros estan en proceso de serlo y, es realmente reconfortante saber que se ha aportado algo, auque sea muy poco en su formación.
A pesar de estas bellas experiencias, siento que pude haberlo hecho mejor; pero me faltan las herramientas pedagógicas que un maestro de carrera tiene y que con la especialidad puedo adquirir.